Me podría perder entre los cerros y andar
y andar.
Y nadie escucharía nada
porque el viento se lleva todo,
los pensamientos, las penitas y las glorias.
Con un sombrerito de colores burlaría mi efímera existencia,
con una chombita naranja, verde, cordones de oveja,
me bailaría un carnaval, pasito de saya, pisando tierrita
saltando bajito.
Soñando todo el año
con diablos, santos y virgencitas,
éste es el mágico mundo.
El de la fiesta y el olvido,
o “estado obnubilado de la conciencia”,
donde conviven el bien y el mal
sólo por carnavalear.
Apenas medio elenco estable
Hace 1 día

1 wormholes:
Como ya te dije, me re gusta, es muy lindo! quiero ir a ese mundo, pero no quiero ir solo...
Besotes!
Publicar un comentario en la entrada