sábado, enero 24

Primavera y Otoño

Ella estaba con los ojos cerrados
El hombre la llamaba
Ella estaba con los ojos cerrados
El hombre la observaba
Ella recogía sus hombros
El hombre agrandaba sus ojos
Ella tragaba saliva.
El hombre sintió un escalofrío
Ella tamborileó con un dedo índice
El hombre recogió su cabello cano hacia atrás
Ella escuchó con sus ojos aún cerrados
El hombre despegó sus labios para entender mejor
Ella sonrió suavemente
El hombre arrojó una piedra al otro lado del arroyo
Ella agravó la boca y anunció
"No, papá, no quiero".

Él está con los ojos cerrados
Ella baila descalza
Él esta con los ojos cerrados
Ella mete los pies en el arroyo
Él entrelaza sus dedos sobre el regazo
Ella se sienta a su lado
Él entorna su cabeza hacia ella
Ella se muerde los dedos
Él percibe el olor a suavizante de ropa.
Ella frunció el ceño para entender mejor
Él elevó su mentón buscando el aire
Ella sintió un escalofrío
Él liberó sus nudosos dedos
Ella arrojó una piedra al otro lado del arroyo
Él se desdibujó en hojas de Otoño, y sus canas compartió con ella
Una por cada herida de ambos abierta.

jueves, enero 15

Libertad y Justicia

¿Qué es la libertad?
Que tengas tu código y puedas usarlo, expresarte, hacerte entender con todos los que quieras, que puedas andar, que elijas tu lugar, que puedas pensar y descansar, que puedas callar, sentir, saber, aprender, escuchar. Que puedas reconocer lo que te pertenece, y pedirlo, alcanzarlo. Que no te duermas. Que se te permita amar sin reparos, que puedas aprender la responsabilidad de manera justa, con amor, con compañía, y paciencia.
¿Qué es la justicia?
Que no te mueras antes.

jueves, noviembre 13

No puede ser tanto

Es un tren que se mete en mi pecho, se abre camino entre mis delgadas costillas, y en el espacio más incómodo encuentra su estación, emitiendo una horrible sirena. Si no fuera porque amo los trenes, lloraría de espanto.

No puede ser tanto

Es una adulta mantarraya que a veces uso de abrigo, o ella me usa a mí, mientras susurra en mi oído tristes canciones de antiguos mares, y me pone tan solemne y callada, tan nostálgica y muriente.

No puede ser tanto.

Es un estanque natural, pleno de vida, colores y formas, todas las formas hermosas que puedan existir. Percibo el devenir caprichoso de cada onda y partícula, y todo está alegremente en su lugar, feliz de que yo también pueda estar allí.

No puede ser tanto.

Es un fuego artificial que estalla en mi cabeza, pintándome de colores las mejillas. Es como si cerrara las persianas de mi alma, y todo, todo, todo, ocurriera por dentro.

Otras veces estoy muerta, y no viajo a ningún lugar, y nadie viene a visitarme. Entonces me desgajo a carcajadas y aparezco en reuniones de otras gentes, en otros universos sin estanques y sin trenes.

Es que no puede ser tanto.

viernes, noviembre 7

Que me valga

Y si quiero inventar cada día sin acordar con mi pasado?
Y si quiero hacer y deshacer Hoy, sin pensar en las cuentas con mi futuro?
Y si quiero amanecer cada día con la esperanza de encontrar, otra vez, muchas veces, un motivo para amar?
Y si quiero tomarme en este minuto la eternidad entera para llorar mis muertos?
Y entonces, al minuto siguiente, volver a tomarme la eternidad en un instante, para saborear el aire que respiro, único incondicional en mis horas conscientes...?
Estas son mis nuevas alas. Mi nueva piel.
Que me valga.

Libre, como el viento, así dijo León.

viernes, octubre 31

Y en definitiva, querer

Por qué me asustás tanto. Me asusta que te vayas y no alcance a conocerte bien, tus caras, tus ángulos. O que yo me vaya, por falta de calor.
Querer ocupar todos tus rincones, girar en torno y volver, cubrir todo tu perímetro, en un solo pensamiento. Adivinar tu íntima coherencia, tus secretos más callados, tus excusas más tiernas. ¿Qué querés decir con que el omega es saliente? ¿Y esa moral positivista del desplazamiento en negativo? Tu severidad me asusta, pero me entrego a escucharte. Te entrego mis humanidades para que encuentres el límite cuando nuestra distancia tiende a cero. Sé que al fin voy a entenderte, pero para eso, debemos superar algunas distancias: dejemos de ignorar la fricción, que es la máxima expresión de nuestras asperezas; reconocer esto es le primer paso de toda reconciliación. No me des tantas explicaciones sin decirme antes cuál es el maldito problema, porque la última vez estuve cuatro meses practicando integrales para que en Julio me dijeras que lo que necesitabas era cercar el patio de casa.
Física mía, ¡dame calor! ¡Dame el calor que te sobra cuando medís la entropía! ¿Aprenderás a quererme así, tan humanista? Encontremos el espacio, por favor, ¡por favor!, entre tus pulidos desvaríos y mi extrema impaciencia. Y un último pedido, por piedad, ¡configurame la calculadora!

viernes, octubre 10

Yo no soy partícula, soy onda.

Yo no soy partícula, soy onda.
Si en el ejercicio de tu libre albedrío, me buscás en una esquina, altura, latitud, posición filosófica, has de hallarme. Claro que sí, es el oficio del instrumento. Y hasta puede que haya estado allí en un microsegundo de mi existencia, y que mi huella se haya materializado incluso. Pero cuando allí me encuentres, sólo verás la sombra y el resto de lo que fui.
Yo no soy partícula, soy onda.
Y en el ejercicio de mi libre albedrío, me asomo con curiosidad a las infinitas proyecciones de cada instante que respiro, buscando exclusivamente y con ahínco, mi comodidad y tu servicio. Me encuentro con vos, me atropello con vos, te encierro en mis márgenes, te busco; y te encuentro, en el momento en que ya sé qué es lo que puedo darte.
Ese momento fundó. Y es historia de lo que fuimos. Del desborde y la desintegración. Ese momento se desgranó junto con tus dedos y los míos, y el resto de ellos en el suelo, eso, eso es partícula. Yo estoy a kilómetros de distancia, abrigando peces en el mar.

viernes, octubre 3

Amar. Esa experiencia.


Amar, y esperar.
Amar, y escuchar.
Amar, y perdonar.
Amar, y jugar.
Amar, y entender.

Amar, y preguntar.
Amar, y explicar.
Amar, y observar.
Amar y agradecer.
Amar y contener.


Amar, y dejar ir.